Eugenia Navarro: “La formación en Legal Tech es fundamental para ofrecer un mejor servicio”



El mundo de la abogacía se está transformando a pasos agigantados gracias a la tecnología y a la disrupción provocada por la COVID-19. La digitalización está dibujando un sector legal más rico y ágil, con nuevas formas de prestar servicios e incorporando herramientas enfocadas en la eficiencia. En este sentido, es fundamental que los juristas se formen en Legal Tech porque, de lo contrario, como señala Eugenia Navarro, profesora del Certificado en Legal Tech en la Era Digital que imparte MIT Professional Education (EE. UU.) en colaboración con Esade (España), “no se podrá ofrecer el mejor servicio a los clientes”.

Navarro, quien también es socia directora de la consultora TamaProjects y profesora asociada del Departamento de Derecho de Esade, sostiene que esta formación es urgente. “Solo hay que ver la velocidad a la que se mueve el sector. La situación ya no es la misma que hace años, cuando un despacho de abogados podía ser líder durante muchos años. Ahora vivimos en un entorno VUCA [siglas que responden al acrónimo inglés formado por los términos Volatility, Uncertatinty , Complexity y Ambiguity], por lo que cualquier avance o cualquier plataforma nueva que surja puede dejarte fuera del mercado rápidamente”.

Por lo general, el sector jurídico siempre ha permanecido al margen de los grandes cambios tecnológicos porque a los profesionales les bastaba únicamente con sus conocimientos para ser profesionales de éxito. Aún nos encontramos entre dos aguas, es decir, en un mundo en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de ver la luz; sin embargo, en el futuro, quienes no se adapten no podrán sobrevivir en un mercado globalizado y altamente competitivo. Y esta adaptación debe comenzar ya.

“El mercado es diferente al de hace unos años. Se ha vuelto más competitivo: hay menos dinero para gastar y más jugadores. La pandemia ha acelerado algunos cambios que venían desarrollándose desde antes de 2020. Cambios que pasan por la incorporación de la tecnología, la digitalización de los procesos, el trabajo en remoto y el empoderamiento del usuario o del comprador de un determinado servicio jurídico. Esto ha transformado los modelos vigentes y ha generado un mercado legal más rico y variado”, explica Navarro.


Tecnología y formación


Un mercado en que la tecnología no sustituirá a los profesionales, pero sí transformará la propia profesión y hará que surjan nuevos negocios, sostiene Eugenia Navarro. “Se habla que el 30 % de los servicios se pueden automatizar, pero yo creo que ese porcentaje será mayor. Eso sí, no hay que tener miedo, ya que los países más robotizados son los que tienen una menor tasa de paro porque se transforman hacia el valor añadido”, asegura la profesora.

La tecnología está impactando en cuatro aspectos a los juristas. “Uno, porque ha cambiado la manera en que nos comunicamos con los clientes; dos, porque ha transformado la manera de gestionar los despachos y asesorías; tres, porque ha mejorado la gestión del conocimiento; por último, porque ha generado nuevas áreas de práctica jurídica, como la ciberseguridad, el blockchain o los smart contracts. Los profesionales deben estar al día de toda esta parte que afecta a la sociedad y al mundo empresarial”, explica la profesora.

En opinión de Navarro, la formación en Derecho “es suficiente para resolver temas legales, pero quedarse ahí no es suficiente. Hacerlo todo de un modo artesano ya no funciona. Es necesario formarse en Legal Tech si se quiere prestar el mejor servicio posible". La reconversión de los profesionales jurídicos es posible y ahora, gracias al Certificado en Legal Tech en la Era Digital, realizado por MIT Professional Education en colaboración con Esade, esta reconversión se puede hacer de manera eficaz y con la garantía de dos instituciones líderes en sus respectivos campos, la tecnología y el derecho.


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