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Importancia de la gestión integral de riesgo en una organización.

Actualizado: 11 de oct de 2019







Por:

Oscar A.

Morales H.

Economista con especialización en Riesgos y Consultor independiente

En junio de 2009 se remitió el cuestionario de cuarenta y ocho preguntas que la Superintendencia de Bancos remitió para las instituciones financieras y bancarias del país, con el objetivo de recabar información sobre el grado de conocimiento y experiencia de las entidades, en materia de Gestión Integral de Riesgo y uso de las metodologías relacionadas; todo ello, en el marco de las recomendaciones del Banco Internacional de Pagos (BIS), que se explicitan, en los Acuerdos de Basilea.


Guatemala, ha ido dando pasos firmes en cuanto a Administración Integral de Riesgos. En efecto, en 2005 se aprueba y divulga el Reglamento para la Administración del Riesgo de Crédito; en 2009 se continua con la segunda etapa, la cual ha ido progresando, hasta el día de hoy. Es un hecho que, el marco regulatorio ha venido a modificar la estructura organizacional de las entidades, moviéndose, poco a poco hacia el fortalecimiento de esta área que constituye un compromiso institucional que trasciende las fronteras. De esa cuenta el órgano supervisor también fortalece el Enfoque de Supervisión Basado en Riesgos, cuya finalidad es evaluar y dar seguimiento a los riesgos, financieros y no financieros, propios al Sector; el propósito ulterior, es evitar, por esta vía, daños a la solvencia y patrimonio de las instituciones supervisadas.


Aunque la parte más importante de la supervisión se encuentra en las instituciones que integran el sector financiero, mismas que a su vez, apuntalan sostenidamente sus controles, la Gestión de Riesgos, no es exclusiva atinente al sistema financiero y bancario, sino aplicable a cualquier tipo de empresa, entidades no lucrativas, instituciones del gobierno, autónomas semiautónomas y descentralizadas y cualquier otro tipo de organización. Indudablemente, así como las malas prácticas son extrapolables, las buenas prácticas y la rigurosidad en los controles también debe serlo.


Ello es una tarea global, desde donde se rige hoy, el esfuerzo económico y de expansión por medio del Foro Económico Mundial celebrado en enero de 2019. Así como la emisión de mejores prácticas para el sector financiero a través del Banco Internacional de Pagos BIS, y el Comité de Basilea, definiendo, que: La Gestión de Riesgos debe formar parte de una estrategia, acompañada del fortalecimiento del Gobierno Corporativo y del Compliance, que permitan evaluar y brindar un seguimiento a los diferentes riesgos( De crédito, liquidez, mercado, operacional, legal, tecnológico, reputacional, Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo, ambientales y social, y otros) a los que se encuentran expuestas las organizaciones, de acuerdo a la naturaleza, complejidad y volumen de operaciones que realizan.

Es indudable, la rápida evolución de la tecnología e información, en los diferentes mercados y actividades productivas, en especial en el sistema bancario y financiero. Ello ha obligado a las instituciones y empresas a estimular su creatividad para subsistir, con éxito, en un entorno altamente competitivo y demandante. La Gestión de Negocios como factor que origina los ingresos de cualquier entidad o empresa, requiere del acompañamiento de la Gestión de Riesgos- la que debe considerarse como un aliado estratégico y nunca un costo hundido u obstáculo, como frecuentemente se ha visto-. Este esfuerzo, debe formar parte de la visión estratégica de toda actividad que pretenda prevalecer en el tiempo.


La Gestión de Riesgos a cobrado una gran relevancia en estos diez años, las entidades bancarias y financieras han tenido que realizar asignación de recursos financieros, técnicos, y humanos para facilitar la implementación de la Gestión Integral de Riesgos bajo un marco de una nueva cultura organizacional, la adquisición o desarrollo de herramientas tecnológicas, la investigación y adopción de metodologías de medición, programas de capacitación y la contratación de personal experimentado, tercerización de servicios y de asesores o técnicos especialistas en la materia. Todo este esfuerzo ha sido -indudablemente- redituable, tanto desde la perspectiva de los accionistas, como de quienes utilizan los servicios del sector, confiándole sus recursos y tranquilidad.


La implementación de la gestión de riesgos exige especialización y compromiso, por ello la Asociación Bancaria de Guatemala, a través de su marca Escuela Bancaria de Guatemala, tiene a la disposición de Instituciones bancarias y financieras, empresas en general, así como entidades del Estado, diferentes programas, que se adaptan perfectamente a las necesidades y giro de actividades de cada una de estas organizaciones. Los programas se encuentran diseñados bajo la normativa aplicable a cada tipo de organización y tomando en cuenta los estándares y mejores prácticas internacionales, incluyendo temas de actualidad.


La implementación de las herramientas para riesgos financieros, como punto de apoyo para la toma de decisión por parte de los órganos de dirección, incuestionablemente fortalece a la entidad y permite generar un alto grado de confianza de parte de los usuarios de los servicios, proveedores, entes supervisores, fiscalizadores, así como entidades locales e internacionales.


Algunos de los beneficios de la administración integral de riesgos que nos propone la Organización Internacional de Normalización (ISO) son:


  1. Aumentar la probabilidad de alcanzar los objetivos.

  2. El cumplimiento de los objetivos estratégicos se traduce en una mayor rentabilidad, crecimiento y sostenibilidad de la organización.

  3. Facilitar el aprendizaje organizacional Identificar las oportunidades y amenazas.

  4. Mejorar la eficiencia y eficacia operacional, la gobernabilidad y la prevención de pérdidas.

  5. Aumentar la seguridad, la confianza en la institución.

  6. Cumplir con las exigencias legales y reglamentarias, además de las normas internacionales.

  7. Optimizar la información financiera.

  8. Promover la salud, la seguridad y la protección del medio ambiente, extremo que es y será una tendencia mundial imparable, formando parte intrínseca de la Responsabilidad Social Empresarial.

Cierro este valioso espacio que me han concedido, con una reflexión que encontré, en el ejercicio de aprender más continuamente sobre la Gestión Integral de Riesgos; es autoría del respetado banquero español Aristóbulo de Juan, misma que continua vigente y que describe en su obra “De buenos banqueros a malos banqueros”: Los buenos banqueros son profesionales íntegros, capaces de rodearse de gente competente y sucesores potenciales, buenos administradores de los recursos, son de los demás, capaces de implantar una buena política de créditos, tener cuentas transparentes y resolver sus problemas tempranamente.


El mal banquero carece de estas cualidades: maquilla las cuentas e incluso puede entrar en una espiral letal, ocultar la insolvencia e incurrir en el fraude.



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